La Cafetería Las Armas es hoy un espacio plenamente integrado en la vida del barrio. Sin embargo, su realidad actual no se entiende sin revisar el proceso previo que permitió su transformación, en el que participaron distintos equipos y talleres vinculados a la Fundación Federico Ozanam.
Antes de su apertura, el espacio fue objeto de una intervención en la que confluyeron perfiles profesionales diversos de la entidad, que aportaron trabajo técnico, formación y acompañamiento en un proyecto común. Una colaboración interna que permitió acondicionar el local y dotarlo de las condiciones necesarias para su puesta en marcha.
La Cafetería Las Armas funciona actualmente como un proyecto de hostelería con finalidad social, gestionado a través de Inserta, la empresa de inserción de la Fundación. Su actividad combina servicio de cafetería, formación práctica y procesos de inserción laboral, orientados a generar oportunidades para personas que encuentran mayores dificultades en el acceso al empleo.
Más allá de su dimensión hostelera, el proyecto se ha consolidado como un espacio de convivencia abierto al barrio, donde la actividad diaria convive con un objetivo social explícito: favorecer itinerarios de empleo reales y sostenibles.










