La 39.ª edición del Rastrillo Aragón se despide con una recaudación histórica de 808.821 euros, un nuevo récord que refleja la enorme respuesta de la sociedad aragonesa. Once días en los que miles de personas han contribuido, de muchas maneras diferentes, a que esta iniciativa vuelva a convertirse en un punto de encuentro en torno a la solidaridad.
Detrás de esta cifra hay mucho más que una recaudación. Hay horas de preparación, trabajo en equipo, donaciones, compras, actividades, encuentros y pequeños gestos que, sumados, hacen posible un proyecto de esta dimensión.
Por eso, desde la Fundación Federico Ozanam queremos empezar dando las gracias a las más de 800 personas voluntarias que han dedicado su tiempo y esfuerzo a esta edición. Muchas llevan meses preparando el Rastrillo y otras colaboran durante todo el año para que cada detalle esté a punto. Su implicación, su ilusión y su trabajo son una parte fundamental de lo que hace especial a este evento.
También queremos dar las gracias a todas las personas que han pasado por la Sala Multiusos, que han elegido alguno de sus stands, han compartido una comida, han participado en un taller o simplemente han querido acercarse y conocer mejor la iniciativa. La respuesta recibida durante estos once días demuestra que el Rastrillo sigue formando parte de la vida de Aragón y de muchas personas que, año tras año, vuelven a sumarse a él.

Nada de esto sería posible sin la colaboración de tantas empresas, comercios, entidades, asociaciones, establecimientos de restauración y particulares que han aportado productos, recursos y trabajo. Tampoco sin el respaldo de las instituciones públicas, que han vuelto a apoyar esta iniciativa y han contribuido a que llegue a toda la ciudadanía.
A lo largo de estos días hemos contado, además, con la participación de artistas, deportistas, colectivos y grupos que han llenado de actividad el Rastrillo. Gracias también a los medios de comunicación por ayudarnos a difundirlo y a todas las personas que han compartido sus experiencias e imágenes en redes sociales, contribuyendo a que la iniciativa llegara todavía más lejos.
Queremos hacer una mención especial al Ejército, al Cuerpo de Bomberos y a la Federación de Empresas de Transporte de Mercancías de Zaragoza, cuya colaboración en las labores de montaje y desmontaje resulta esencial para preparar y recoger un evento de estas dimensiones.
Ahora, todo ese esfuerzo colectivo tiene un destino: la ampliación y remodelación de la Residencia Ozanam Nuestra Señora del Carmen. La recaudación de esta edición permitirá seguir avanzando en un proyecto que mejorará las instalaciones y los espacios de convivencia, favoreciendo una atención más cercana y adaptada a la vida cotidiana de las personas mayores.
El Rastrillo termina, pero lo que hemos conseguido juntos continúa. Gracias a todas las personas que habéis formado parte de esta 39.ª edición. Por vuestra confianza, por vuestro tiempo y por demostrar, una vez más, que la solidaridad es capaz de transformar realidades.

