Hoy, 5 de noviembre, celebramos el Día Internacional de las Personas Cuidadoras, una fecha para reconocer la labor de quienes, con su compromiso y dedicación, contribuyen cada día al bienestar y la calidad de vida de otras personas.
En Fundación Federico Ozanam, las personas cuidadoras son uno de los pilares fundamentales de nuestra labor. Su trabajo está presente en las residencias de personas mayores, los centros de día, los programas de apoyo o el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), donde desempeñan un papel esencial en la atención y el acompañamiento de las personas.
Cuidar va mucho más allá de atender las necesidades del día a día. Supone escuchar, acompañar, respetar la autonomía y ofrecer una atención individualizada, teniendo en cuenta las necesidades, preferencias y decisiones de cada persona. Una labor que requiere profesionalidad, empatía y una implicación constante.
Cuidar también es recibir cariño
Lourdes, trabajadora de la Residencia Ozanam Santa Isabel, nos recuerda que el cuidado es una relación en la que también se recibe.
Para ella, cuidar de las personas que viven en el centro significa recibir el mismo cariño que proyecta en ellas. Una forma de entender su trabajo que refleja el valor de los vínculos que se construyen en el día a día y la importancia de ofrecer una atención cercana y centrada en la persona.
Su testimonio nos recuerda que detrás de cada gesto de cuidado hay una persona que acompaña, escucha y comparte parte de su tiempo con otras.
En este Día Internacional de las Personas Cuidadoras, desde Fundación Federico Ozanam queremos reconocer y agradecer el trabajo de todas las personas que hacen posible nuestra labor. Gracias por vuestra profesionalidad, vuestra dedicación y por contribuir cada día a mejorar la vida de las personas que acompañáis.





