Volver

Cómo proteger a las personas mayores del calor durante el verano

Las altas temperaturas pueden afectar especialmente a las personas mayores. Con la edad, la sensación de sed puede disminuir y el organismo puede tener más dificultades para regular la temperatura corporal, lo que aumenta el riesgo de deshidratación y otros problemas relacionados con el calor.

Por eso, durante los meses de verano y, especialmente, ante episodios de temperaturas elevadas, es importante prestar atención a diferentes aspectos del día a día. Mantener una buena hidratación, adaptar la vivienda, evitar determinadas actividades durante las horas de más calor y mantener el contacto con las personas mayores son algunas medidas sencillas que pueden contribuir a su bienestar y seguridad.

La importancia de mantener una buena hidratación

Beber líquidos de forma frecuente es una de las principales recomendaciones para prevenir la deshidratación durante los meses más calurosos. En el caso de las personas mayores, es especialmente importante no esperar a tener sed para beber, ya que esta sensación puede ser menos intensa con la edad.

El agua debe ser la principal fuente de hidratación y conviene beber pequeñas cantidades de forma regular a lo largo del día. También se puede complementar la ingesta de líquidos con alimentos que contienen una elevada proporción de agua, como frutas y verduras, así como con preparaciones frescas como gazpachos o sopas frías.

Durante los días de mucho calor también es recomendable evitar o limitar el consumo de bebidas alcohólicas y de aquellas con un alto contenido en azúcar.

Una correcta hidratación ayuda a prevenir síntomas como mareos, debilidad, cansancio o dolor de cabeza, que pueden aparecer como consecuencia de la pérdida de líquidos y del calor.

Cómo mantener la vivienda fresca

El entorno en el que viven las personas mayores también desempeña un papel importante durante los episodios de calor. Mantener una temperatura agradable en el hogar puede ayudar a reducir la exposición a las altas temperaturas y favorecer el descanso y el bienestar.

Algunas recomendaciones para mantener la vivienda lo más fresca posible son:

  • Mantener las persianas bajadas y las cortinas cerradas durante las horas de mayor exposición al sol.
    Ventilar la vivienda cuando la temperatura exterior sea más baja y mantener las ventanas cerradas durante las horas de más calor.
    Permanecer, siempre que sea posible, en las estancias más frescas de la vivienda.
    Utilizar ventiladores o sistemas de aire acondicionado para mantener una temperatura confortable, siguiendo las recomendaciones de uso adecuado de estos aparatos.
    Evitar encender el horno u otros electrodomésticos que generen calor durante las horas centrales del día.

Si la vivienda alcanza temperaturas elevadas y no es posible mantenerla fresca, puede ser recomendable buscar durante algunas horas un espacio climatizado o más fresco.

Otros hábitos para afrontar las altas temperaturas

Además de cuidar la hidratación y el ambiente del hogar, algunos pequeños cambios en las rutinas habituales pueden ayudar a afrontar mejor los días de calor.

Es aconsejable utilizar ropa ligera, holgada y de tejidos transpirables, así como evitar la exposición directa al sol durante las horas centrales del día. Si se realiza actividad física, es preferible elegir las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde, cuando las temperaturas suelen ser más bajas.

También es importante adaptar las actividades y el ritmo diario a las condiciones meteorológicas. En los días de calor extremo, descansar y evitar esfuerzos innecesarios puede ser una medida de prevención.

Prestar atención a las señales de alerta

Durante los episodios de temperaturas elevadas, es importante prestar atención a cualquier cambio en el estado habitual de una persona mayor.

El cansancio intenso, los mareos, el dolor de cabeza, la debilidad, la confusión o un comportamiento inusual pueden ser señales de que el calor está afectando a su organismo y requieren atención.

Ante síntomas preocupantes o si existe sospecha de un problema relacionado con el calor, es importante pedir ayuda y seguir las indicaciones de los servicios sanitarios.

Cuidar también significa acompañar

La prevención frente al calor no depende únicamente de las medidas que adopte cada persona. El acompañamiento también puede desempeñar un papel importante, especialmente en el caso de las personas mayores que viven solas.

Durante los días de temperaturas elevadas, familiares, personas cuidadoras, amistades y vecinos pueden contribuir a su bienestar con gestos sencillos: realizar una llamada, comprobar que disponen de agua suficiente, interesarse por cómo se encuentran o asegurarse de que pueden mantener su vivienda en unas condiciones adecuadas.

Mantener el contacto permite detectar posibles necesidades y actuar antes de que una situación pueda agravarse. En ocasiones, una llamada o una visita pueden marcar una diferencia importante.

Prevenir para afrontar el verano con mayor tranquilidad

Proteger a las personas mayores frente al calor implica prestar atención a diferentes aspectos: mantener una buena hidratación, adaptar el hogar, evitar la exposición a temperaturas elevadas y permanecer atentos a posibles señales de alerta.

Pero también significa acompañar y estar cerca. La prevención y el cuidado se construyen muchas veces a través de pequeños gestos cotidianos que ayudan a que las personas mayores puedan afrontar los meses de verano con mayor seguridad y tranquilidad.

En la Fundación Federico Ozanam sabemos que cuidar de las personas mayores también significa prestar atención a esos pequeños detalles que contribuyen a su bienestar y calidad de vida. Durante los meses de verano, la prevención, el acompañamiento y la atención a las necesidades de cada persona son especialmente importantes para afrontar las altas temperaturas de la mejor manera posible.

OZANAM
OZANAM
https://www.ozanam.es/
Trabajamos por las personas en situación de exclusión social, el apoyo a la tercera edad y la promoción e inserción social de las personas desatendidas económica o socialmente. Desarrollamos acciones a favor de las personas en situación de vulnerabilidad, abrimos nuevas vías de intervención social y trabajamos por una mayor igualdad de oportunidades.